Dentro de las acciones que la Dirección General de Tráfico desarrolla para la protección de los usuarios más vulnerables en el contexto vial, tienen especial relevancia aquellas dirigidas al colectivo de las personas mayores.
Teniendo en cuenta que el envejecimiento de la población mundial es una realidad cada vez más evidente, con consecuencias en múltiples ámbitos sociales, económicos y de salud y que, según las proyecciones de la División de Población de las Naciones Unidas, en 2050 una de cada cuatro personas en Europa tendrá 65 años o más, la Dirección General de Tráfico trabaja desarrollando herramientas formativas que permitan que este envejecimiento global, que afecta de manera directa a la movilidad de las personas mayores, no les impida continuar participando activamente en el tráfico hasta edades avanzadas.
Desde la Dirección General de Tráfico lo que se pretende es fomentar la reflexión personal sobre las nuevas necesidades que surgen en esta etapa cronológica del ciclo vital, ya sea en su rol como peatón, conductor o pasajero, tomando conciencia de los cambios físicos, sensoriales y cognitivos que pueden afectar su movilidad y seguridad en el tráfico para lograr una circulación más segura y autónoma.
Además, también se pretende sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de generar un entorno vial más inclusivo y accesible, fomentando actitudes de respeto, apoyo y adaptación a las necesidades de una población en proceso de envejecimiento.